PAZ

Una palabra difícil de entender en estos días.

Apenas han pasado dos meses de este año 2026 y vemos un mundo convulsionado: invasiones, listas de personajes implicados en abusos, volatilidad en los mercados, guerras, una economía inestable… En resumen, el mundo está agitado.

En lo personal, a raíz de la situación ocurrida en Venezuela el 3 de enero, la situación para nuestro negocio ha sido difícil. El movimiento comercial hacia Venezuela ha bajado considerablemente. Obviamente esto trae estrés mental, preocupación y muchas preguntas.

Y una de las preguntas que varios nos hacemos es esta:
¿Cómo mantener la paz mental en medio de todo esto?

¿Cómo mantener la mente firme y tranquila cuando el entorno parece moverse constantemente?

Porque al final, lo más importante es eso: nuestra paz mental.

La verdadera paz no la encontraremos en las redes sociales.
No la encontraremos en la televisión.
Mucho menos en las noticias.

La verdadera paz se encuentra en lo espiritual.

Comparto esto no porque haya alcanzado una paz perfecta o completa, sino porque sé que muchos pueden sentirse como me siento yo en estos días. Y en momentos como los actuales, a veces tengo que detenerme y decirme a mí mismo:

“Epa, Rogelio… recuerda de dónde viene la verdadera paz.”

La verdadera paz viene de lo interno.
De la mente.
Del corazón.
De lo espiritual.

Hay una palabra que me gusta mucho en griego: Eirene (εἰρήνη), que significa paz profunda, interior, espiritual.

Esta paz no significa ausencia de problemas. Significa plenitud, bienestar y seguridad interior. Es la capacidad de mantener tranquilidad incluso cuando el entorno es incierto.

Es aprender a controlar nuestros pensamientos y no preocuparnos en exceso por lo que no podemos controlar. Al final, no podemos cambiar lo que ya pasó, ni controlar completamente lo que está pasando, ni asegurar lo que pasará mañana.

Preocuparnos en exceso solo nos trae estrés, impaciencia y ansiedad.

Una de las cosas que he aprendido en tiempos como los actuales es no saturarnos de información.

Los algoritmos están diseñados para darnos cada vez más información, muchas veces información que nos abruma. Las noticias repiten constantemente mensajes sobre guerras, crisis o colapsos económicos. Y esa saturación no ayuda a nuestra paz interior.

Un consejo práctico: filtra lo que ves y lo que escuchas.

Especialmente lo que llega a través de las redes sociales. No toda la información que circula allí aporta valor a nuestra vida ni a nuestra tranquilidad.

Aprende a mirar más allá del ruido.

Porque, aunque no lo parezca, incluso en tiempos difíciles hay personas que siguen avanzando, invirtiendo, creciendo, mientras otros se paralizan.

La diferencia muchas veces está en cómo filtramos la información y cómo respondemos a ella.


Algunas prácticas que ayudan a cultivar la paz interior

Leer.
Busca libros que te ayuden a crecer como persona. Libros de motivación, de desarrollo personal o historias que inspiren.

Estudiar.
Y no me refiero necesariamente a una carrera. Me refiero a aprender nuevas herramientas que puedan ayudarte en tu emprendimiento o en tu trabajo. Cursos cortos y prácticos que mejoren lo que ya haces.

Hacer ejercicio.
Además de beneficiar la salud, ayuda a liberar tensión y a mejorar el estado de ánimo.

Innovar.
Es impresionante cómo, incluso en tiempos difíciles, surgen nuevas herramientas. Hoy, por ejemplo, la inteligencia artificial está transformando la forma en que trabajamos y aprendemos.

Música.
Escuchar música da respiro al alma. La música que te guste, la que te inspire o te ayude a relajarte.

Conexiones.
Busca relacionarte con otras personas que también estén tratando de avanzar en un mundo convulsionado. Comparte experiencias, escucha, aprende. Nunca te aísles.


Mi intención con estas palabras es motivarte a buscar ese Eirene (εἰρήνη): esa paz profunda, interior y espiritual que nos permite atravesar tiempos difíciles sin perder el rumbo.

Porque, aunque el mundo parezca convulsionado hoy, estas etapas también pasan.

Y cuando todo esto pase —porque pasará— podrás mirar atrás y darte cuenta de que, mientras muchos se paralizaban, tú seguiste avanzando en tu última temporada: creciendo, aprendiendo y construyendo algo mejor.

Que la paz te acompañe siempre.


 

4 comentarios en “”

  1. Marisol cruz Agelvis

    Palabras sabias que llenan, y q en momentos como los q estamos viviendo, nos hacen detener a reflexionar, y decir es verdad.. Palabras q llenan. Gracias x compartir esa reflexión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *