El miedo no anda en burro

“El miedo no anda en burro” es una expresión popular mexicana que significa que, cuando alguien siente miedo, huye con rapidez, no con la lentitud que lo haría un burro. El burro representa la pasividad, la lentitud, mientras que el miedo activa una reacción inmediata. El miedo, incluso, puede hacer correr al más valiente.

Y es que el miedo es una emoción natural. Es normal sentirlo ante situaciones de incertidumbre o peligro, porque funciona como una alarma interna. Pero lo realmente importante no es sentir miedo, sino qué hacemos cuando el miedo aparece.

En lo personal, he enfrentado varias situaciones en las que el miedo ha estado presente, y he reaccionado de tres maneras diferentes:

  1. Huir: Salir corriendo en situaciones de peligro. Es una respuesta válida; forma parte de nuestro instinto de defensa.

  2. Quedarme paralizado: A veces el panorama cambia tan rápido que no sabes cómo reaccionar. En algunos contextos, no hacer nada es prudente; en otros, puede costarte mucho.

  3. Enfrentar: Esta es, sin duda, la reacción más valiosa que he desarrollado. Enfrentar el miedo me ha ayudado especialmente en mi vida profesional y como emprendedor. Muchas veces, aunque el miedo esté presente, si no das el paso, pierdes la oportunidad. Así que no queda de otra: hay que avanzar, con miedo y todo.

Hace poco tuve una experiencia que me confirmó esta idea. Por una lesión en el tobillo visité a una joven fisioterapeuta. Su preparación y habilidad me impresionaron: en apenas una hora logró reducir la inflamación y pude caminar sin el bastón que usaba. ¡Un verdadero don!

Mientras me trataba, conversamos sobre su emprendimiento. Hoy tiene una sólida cartera de clientes, un consultorio privado y presta servicios a domicilio. Pero cuando le pregunté por sus redes sociales o página web, me confesó que aún no había avanzado con eso… por miedo.

Lo irónico es que esta joven ya ha superado muchos miedos para llegar hasta donde está. Miedos que venció para abrir su consultorio, para confiar en sus habilidades, para comenzar. Y sin embargo, ahora enfrenta nuevos temores: miedo a tener demasiados clientes, a no poder atenderlos bien, a delegar, a crecer demasiado rápido o perder el control.

Este tipo de miedo es normal. Lo que no debe ser normal es quedarnos atrapados en él. El miedo se enfrenta, se comprende y se supera. Y si no lo haces, puede detenerte justo cuando estás a punto de crecer.

Por eso quiero compartirte 6 acciones que pueden ayudarte a superar el miedo:


💡 ¿Cómo enfrentar el miedo?

  1. No te juzgues. Sentir miedo es humano. No te critiques por ello, acéptalo y decide que el miedo no tendrá la última palabra.

  2. Identifica su origen. ¿El miedo es real o anticipado? ¿Está basado en experiencias pasadas o creencias limitantes? Entenderlo reduce su poder.

  3. Avanza paso a paso. No necesitas dar un salto gigante, da pasos pequeños pero constantes. Lo importante es moverte.

  4. Activa tu cuerpo. Haz ejercicio, camina, respira, estírate. El cuerpo en movimiento ayuda a liberar la tensión emocional.

  5. Escribe. Poner tus pensamientos por escrito te ayudará a verlos con claridad y sacarlos de tu mente.

  6. No lo enfrentes solo. Habla con alguien de confianza, un mentor, un amigo o alguien que haya pasado por algo similar. La compañía abre nuevas perspectivas.


Recuerda: El miedo no anda en burro.
Corre tú más rápido que él.
Corre hacia tu propósito, hacia tu visión, hacia ese emprendimiento que te llena el alma.

Y si alguna vez necesitas a alguien con quien hablar…
Aquí estoy, listo para escucharte y acompañarte en tu camino hacia tu Última Temporada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *